Alojamiento de la información
Uno de los factores clave de la seguridad de cualquier sistema es cómo y dónde se debe almacenar la información.
En este punto hablaremos de los tres aspectos más importantes que debemos tener en cuenta cuando tratemos la seguridad física de la información: el rendimiento, la disponibilidad y la accesibilidad a la misma.
Existen numerosas técnicas que proporcionan estas características, como son los sistemas RAID, los Clusters de servidores, arquitecturas SAN y NAS, etc. Pero, ¿qué entendemos por rendimiento, disponibilidad o accesibilidad a la información?
Con el término rendimiento nos estaremos refiriendo a la capacidad de cálculo de información de un ordenador. El objetivo es obtener el mayor rendimiento posible, y esto se puede conseguir no solo con grandes y modernos ordenadores, sino también utilizando arquitecturas que aprovechen las potencialidades de las distintas tecnologías existentes en el centro de cálculo.
El concepto de disponibilidad hará referencia a la capacidad de los sistemas de estar siempre en funcionamiento. Un sistema de alta disponibilidad está compuesto por sistemas redundantes o que trabajan en paralelo, de modo que cuando se produzca un fallo en el sistema principal, se arranquen los sistemas secundarios automáticamente y el equipo no deje de funcionar en ningún momento.
Por último está la accesibilidad física a la información; si nuestra información se encuentra duplicada y en lugar seguro, pero la accesibilidad a ella es mala, en caso de desastre, el tiempo que se empleará en poner en marcha el plan de recuperación será mayor que con un sistema considerado como accesible.
Obra publicada con Licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0